Usted está en : Portada : Opinión Miércoles 27 de febrero de 2008

Playa nudista y turismo

Hace algunos años, hubo una propuesta para que el Concejo Municipal estudiara permitir una playa nudista en el sector de La Liserilla. Esta idea causó revuelo, siendo finalmente desechada ante la oposición de diversos personeros.

No había necesidad de que el Concejo estudiara nada, porque la práctica del nudismo en un lugar apartado y de difícil acceso, por parte de personas debidamente organizadas e identificadas no constituye falta ni delito en Chile. Esto lo demuestra la existencia de Playa Luna en Puchuncaví, donde se practica el naturismo sin ningún problema.

Como he recibido correos de extranjeros consultando la posibilidad de practicar el topless o nudismo en playas locales, averigüé cuál es el marco legal y qué problemas podrían tener quienes lo hagan. Es lícito todo lo que no esté definido como falta o delito. Los contrarios al nudismo denuncian estos casos como una infracción al artículo 373 del Código Penal, relacionado con ofensas a la moral y las buenas costumbres. La sola práctica del nudismo en lugares apartados, como una actividad natural y organizada, no reúne exigencias legales para constituir falta o delito. Así se ha pronunciado la justicia en varios casos.

No es necesario ningún pronunciamiento municipal, basta que una cantidad de gente se organice en torno a un reglamento, un código de conducta, tengan un abogado que proteja sus derechos y perfectamente podrían usar una playa apartada como lugar topless o nudista. Esto agregaría un atractivo adicional para los turistas, a costo cero.

En Arica se habla de turismo, pero no se hace mucho. Es una de las pocas ciudades turísticas de Chile donde los locales nocturnos cierran a las 4 de la madrugada. Bastaría un acuerdo municipal para eliminar la restricción. Una ciudad mojigata y provinciana no despegará como lugar preferido por los visitantes, porque el mundo está repleto de playas nudistas y locales que funcionan toda la noche. Si queremos competir con éxito, asumamos que no somos el único destino turístico en el mundo.

Según estadísticas del año 2002, comercio, turismo y servicios generaba un 39% de los puestos de trabajo en la ciudad, pese a la poca cooperación del sector público, que era la segunda fuente de empleos con un 27%. La masa laboral de Arica se divide principalmente entre los que trabajan en esos dos sectores. Si el turismo se apoyara en proporción a su importancia económica, estaríamos mucho mejor que ahora.

Tomás Bradanovic