 Devotos de San Lorenzo celebraron la fiesta patronímica con bailes, cantos y alabanzas. |
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La fiesta y la devoción por San Lorenzo -patrono de los mineros, pampinos, transportistas y diáconos- volvió a vivirse con todo desde el domingo al mediodía en nuestra ciudad. Las actividades de celebración comenzaron en la Catedral San Marcos, con una eucaristía oficiada por el padre Amador Soto y los diáconos locales. A las 21 horas, en la renovada parroquia de San Lorenzo, ubicada en la población "Patria Nueva" del pasaje Macul 2244, se realizó la tradicional entrada de ceras, ceremonia propia de los pueblos originarios. CELEBRACION Siguiendo la costumbre, ayer los festejos comenzaron a las 9 horas con la apertura del templo para el saludo de devotos y fieles. El programa continuó a las 19 horas con una oración para los Diez Tormentos de San Lorenzo. A las 20 horas fue el turno para rendir homenaje a través del baile de "Pieles Rojas". A las 22 horas el padre Armando Andrade, ofició una Misa de Alba. Una hora más tarde, los cantos y los bailes se apoderaron de la fiesta para terminar cerca de la medianoche con alabanzas y fuegos artificiales en honor al Santo Patrono. Hoy, día oficial de San Lorenzo, el programa será similar al de ayer, sólo la misa tendrá un pequeña variación de horario (21 horas), mientras a las 22 horas se contempla una procesión por los alrededores del templo. Para este fin de semana se tiene programada la Octava de San Lorenzo, festividad que parte el sábado a las 13 horas y culmina el domingo a las 22 horas. HISTORIA Cuenta la historia, que el santo de los pampinos fue un diácono del siglo II que se reveló contra la orden del emperador Valeriano, perseguidor de los cristianos que incluso hizo detener en Roma al Papa Sixto II y a cuatro diáconos, a quienes mandó a ejecutar en el instante. Al negarse a entregar las riquezas de la iglesia, el entonces diácono Lorenzo fue torturado y finalmente quemado vivo en una parrilla el 10 de agosto del año 258, convirtiéndose en un mártir por su valentía y entrega a los más necesitados. Pareciera que la minería chilena, utilizando como fundamento la analogía, encontró en este santo a su patrono, ya que la romántica idea de cuidar celosamente los tesoros de la iglesia se asoció a la de proteger, velar y otorgar las riquezas naturales que oculta la tierra. Para sus seguidores, San Lorenzo siempre concede favores y milagros. La creencia popular dice que si la persona no cumple su manda, el santo puede cobrar su palabra, mandándole una sanción. Ray Jara |