 Pocos hablaban, pero todos se comunicaban a través de sus "tarros" en el gimnasio del Campus Saucache de la UTA. Mientras otro grupo comunicaba a viva voz sus ideas para promover Arica en el mundo. |
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Caras de entusiasmo, de concentración y también expresiones de perplejidad se vio ayer durante el primer "tarreo" realizado en Arica, en el marco del seminario "Tsunami II", de formación de líderes juveniles, organizado por la Fundación Mercator, la Universidad de Tarapacá, el Instituto Nacional de la Juventud, la Federación de Estudiantes de la UTA y la Federación de Estudiantes Secundarios de Arica y Parinacota. Esta actividad consiste en la interacción de los muchachos mediante una serie de computadores conectados en red, que les permiten enviarse mensajes vía "chat" y también jugar unos contra otros. Uno de los objetivos de este tipo de encuentros, además de insertar a los jóvenes en el medio tecnológico, es aprovechar la reducción de las inhibiciones que permite el comunicarse en condiciones de horizontalidad, ya que a través de computador pasan a un segundo plano la edad, el sexo o el aspecto físico de la contraparte. TAREAS Aunque concentrados, no todos los muchachos habían comprendido del todo de qué se trataba. Mariela Villalobos, del Junior College, sabía que el juego en que estaba participando consistía en construir casas, pero no sabía si estaba compitiendo con alguien más. Mucho más claro estaba Cristian Díaz, quien explicó que debía construir edificios y recolectar recursos del entorno para hacerlos crecer y defenderse de los ataque de sus adversarios. "Esto, además de entretenerse, sirve para organizarse en las cosas que uno hace, porque se necesita estrategia para ganar, igual como la necesita en la vida", explicó. Además de esta actividad tecnológica, los jóvenes del seminario dedicaron la jornada de ayer a idear formas e imágenes para promover Arica en el mundo y a desarrollar dinámicas para promover el conocimiento y la confianza mutua. El seminario concluirá hoy en el gimnasio del Campus Saucache de la Universidad de Tarapacá. Ernesto Arcos |