| Dificultades ha tenido la joven madre Gladys Valck para abandonar definitivamente la sala de neurología del hospital Barros Luco Trudeau, donde se encuentra desde julio último, tras recibir una pedrada en su cabeza, permaneciendo cerca de un mes en estado de coma. El 11 de diciembre Gladys Valck iba a ser sometida a una intervención para cerrar la brecha que tenía entre las fosas nasales y el piso cerebral. Sin embargo, los cirujanos se encontraron con una cavidad nasal muy ancha, por lo que sólo le hicieron una succión de líquido, informó una fuente médica. Ayer se volvió a intentar, con el objetivo de desinflamar el orificio de la nariz, pero no se podía cerrar la brecha por la parte inferior, agregaron las fuentes. Por ello es que de aquí al viernes volverán a intervenir a la mujer para resolver el tema del cierre. Según la explicación que entregó el esposo de Gladys, Manuel Fernando Contreras, ella está semi inconsciente y el resultado de la frustrada operación fue que "le entró mucho aire y se descompensó por efecto de la presión exterior sobre la interior". Dijo que su esposa puede abrir y cerrar los ojos pero se mantiene en una especie de sopor. La mujer quedó en ese estado al recibir una pedrada lanzada desde una pasarela cuando viajaba en un automóvil junto a su marido y su pequeño hijo. Justamente su intento de proteger al menor influyó en que recibiera el proyectil que le cambió su vida. |