Año XXVI - Nro. 9.735 - Lunes 25 de noviembre de 2002

Júbilo juvenil en "Cristo de la Paz"

Jóvenes chilenos, peruanos y bolivianos vivieron una jornada de compañerismo, espiritualidad y sana convivencia.

Luigi Infanti y Caso Aysén

Con innumerables muestras de apoyo y afecto fue recibido en nuestra ciudad el presidente de la Comisión Nacional de la Pastoral Juvenil y representante de la Conferencia Episcopal, Luigi Infante de la Mora, quien en las últimas semanas entregó antecedentes a la justicia sobre la extraña muerte de 13 jóvenes en el río Aysén, caso que la policía aún no resuelve y del que el religioso ha manifestado la "existencia de una red de protección al interior de los tribunales" que impediría el esclarecimiento de los hechos.

"Creo que Aysén es una zona alejada y abandonada del país y este caso, en especial, puede ser una señal significativa de como enfrentar el mal con valentía, porque yo solamente he sido el portavoz de una iglesia que ha querido decir no a la muerte y sí a la vida y a la juventud, porque hay muchos jóvenes llenos de vitalidad, fortaleza y dinamismo", expresó.

Manifestó que los involucrados en el caso de los "suicidios" son personas de "varias instituciones, y sin embargo, no hay instituciones involucradas".

"Es gente que viene de las tinieblas, que quieren socavar los cimientos de nuestra sociedad, a través de la droga, que logra conquistar a la juventud más débil. Queremos que se acabe definitivamente el problema", planteó.

"La ministro en visita después de negarlo en varias oportunidades hoy se da cuenta del problema central", afirmó.

Un contagioso espíritu de júbilo, fraternidad y solidaridad cubrió la explanada del monumento del "Cristo de la Paz", donde más de mil jóvenes provenientes del norte de Chile, el sur de Perú y el oeste de Bolivia participaron en una masiva eucaristía que cerró las actividades del Encuentro Juvenil "Fiesta de Cristo Rey", organizado por la Diócesis de Arica.

Las delegaciones de las pastorales juveniles de Arica, Iquique, Tocopilla, Antofagasta, Calama, Tacna, Arequipa y Oruro comenzaron, pasadas las 11 horas, la caminata por el sendero peatonal de calle Colón para llegar con alegres cánticos y rebosante entusiasmo a la cima del Morro.

Cerca del mediodía comenzó la misa que clausuró la actividad y que fue presidida por el obispo de la ciudad, Renato Hasche, quien estuvo acompañado por el obispo de Coyhaique, Luigi Infanti, y el sacerdote Amador Soto, junto al cuerpo eclesiástico de la Diócesis de Arica.

 

FRATERNIDAD

 

Previo al oficio religioso, los jóvenes coreaban de manera entusiasta algunas canciones religiosas que eran guiadas desde el púlpito que se montó en las gradas del monumento al "Cristo de la Paz", por un carismático animador y músico católico.

Asimismo, los jóvenes saltaban con fervor y alegría desbordante al ritmo de las melodías en alabanza a Dios. Un espectáculo admirable que motivó el elogió del representante de la Conferencia Episcopal, Luigi Infanti, quien al final de la jornada le expresó a la juvenil concurrencia: "Arica tiene vocación de puerta de encuentro y fraternidad. Arica es una iglesia viva".

Esa misma atmósfera de unidad y sana convivencia entre grupos pastorales de diferentes ciudades y países, se apreció cuando en pasajes de la misa tres personas ataviadas con los trajes típicos de Chile (un huaso), Bolivia y Perú dieron lectura a algunos versículos y relexiones extraídas de la Biblia.

Durante la homilía, el obispo de nuestra ciudad se refirió a la representación simbólica del Cristo de la Paz.

"Jesucristo no tiene corona, porque como lo dijo su reino no es de este mundo, pero sí tiene los brazos abiertos y extendidos al mundo", manifestó.

Además, mencionó que entre los pueblos vecinos siempre debe primar un espíritu de hermandad.

"Si se quiere llegar a la vida eterna hay que cumplir con los 10 mandamientos", prosiguió.

 

ALEGRIA

 

El servicio religioso contó además con un grupo de sacerdotes que, en los exteriores laterales de la cúpula del monumento, escucharon la confesión de los numerosos jóvenes que acudieron al llamado de los religiosos, con una disposición en la que se observó la misma alegría que caracterizó a todo el "Encuentro Juvenil".

Finalmente, la Pastoral Juvenil de la Diócesis de Arica entregó como obsequios simbólicas gredas del "Cristo de la Paz" a los grupos participantes. Asimismo, las pastorales de Perú y Bolivia entregaron cerámicas y tejidos típicos de sus procedencias.

 

 

Daniel Meza

 

 


Volver

La Estrella de Arica
Suscripciones Clasifono Ed. Especiales
Teléfonos Contactos
San Marcos 580, Arica, Chile
Teléfono: (56 58) 200261