08/08/2004

"El ambiente entre los atletas es frío"

Pero resaltó la importancia que tiene la posibilidad de estar entre los mejores deportistas del mundo. Con 32 y 36 años de edad, respectivamente inscribió su nombre como el único ariqueño que ha llegado hasta el momento a esta cita mundial del deporte

El atleta ariqueño -al centro- junto al kinesiólogo de la delegación chilena, Marcelo Vargas, y el fondista Omar Aguilar, aparecen junto a la mascota de los Juegos Olímpicos de Seúl.

Partió tarde en el atletismo

En 1977 Emilio Ulloa recién se titulaba con 25 años de edad de profesor de Educación Física de la Universidad de Chile, hoy Campus Velásquez de la UTA. Partió la carrera en Santiago y posteriormente se trasladó a su natal Arica.

Por esos días, el deportista ariqueño -que ya era parte del cuerpo docente de la UTA- se iniciaba en el atletismo, aunque antes integraba la Selección Chilena de Vóleibol y era un seguidor de la práctica del fútbol, deporte que practica en la actualidad.

Para eso contó desde el primer momento con el respaldo del profesor, hoy colega, y entrenador de atletismo, Jorge Díaz Gamboa.

El trabajo de preparación fue tan exigente y de paso exitoso, que a los tres meses de entrenamiento ya estaba compitiendo en una media maratón internacional en Paraguay.

 

EXITOSA CARRERA

 

Así comenzó a participar en torneos de gran relevancia, como "Orlando Guaita" en Chile, Odesur, Sudamericanos, Panamericanos, Iberoamericanos, 2 Mundiales y terminar en 2 Juegos Olímpicos.

En 1979 y 1980 fue becado para realizar sus entrenamientos en España, con el objetivo de finalizarlos en la cita olímpica de Moscú '80; sin embargo, para mala suerte de Ulloa estas competencias sufrieron un fuerte boicot, "por lo que pensé que ese sueño de estar en unos Juegos Olímpicos no se cumpliría jamás, más cuando ya tenía 28 años, edad en la que muchos ya están terminando sus carreras deportivas", dijo.

Sin embargo, la vida le tenía deparada la posibilidad nuevamente cuatro años más tarde, en Los Angeles. Para eso viajó con seis meses de anticipación a la ciudad estadounidense de Salt Lake City, donde realizó su entrenamiento gracias a una nueva beca, esta vez otorgada por la UTA. Otra vez su apoyo técnico fue el profesor Jorge Díaz. Lo mismo volvió a efectuar para los olímpicos de Seúl.

Claro que para este profesor de Educación Física lo realizado en los Juegos Olímpicos del país asiático en 1988 será difícil de olvidar, más cuando en los 3 mil metros con obstáculos llegó hasta la fase de semifinales, en la que terminó en el lugar número 13. Esto le significó marcar nuevos récores de Chile y Sudamérica, registros que se mantienen inamovibles por ya largos 20 años.

 

En cinco días más el mundo entero estará preocupado de lo que sucederá en Atenas, con ocasión de los Juegos Olímpicos.

Los mejores deportistas del planeta una vez más se darán cita durante 15 días en una las competencias más intensas, en la que algunos tendrán el privilegio de subirse al podio de ganadores, otros quedarán algo tristes por no estar entre los privilegiados, y la mayoría celebrando esta oportunidad de estar entre los mejores del orbe.

Eso sí, son pocos los deportistas que tienen la posibilidad, muchas veces única en sus vidas, de llegar a un certamen de estas características en la que los cinco continentes se unen en uno solo: el del deporte.

Y Arica tiene el orgullo de contar que uno de los suyos, Emilio Ulloa Valenzuela, llevó su energía y sacrificio en la prueba de los 3.000 metros con obstáculos a las citas de Los Angeles 1984 y Seúl 1988.

"El Negro" Ulloa, hoy con 51 años de edad, en la primera competencia en el país del "Tío Sam" llegó con 32 años, donde como él mismo describe "fue mi mejor actuación olímpica", alcanzando el cuadro de semifinales al registrar un crono de 8 minutos, 28 segundos y 29 centésimas. Este tiempo le significó a Emilio dos récores: nacional y sudamericano. Dígase de paso se mantienen hasta el día de hoy.

Y luego en la capital de Corea del Sur, con 36 años, tuvo una presentación sólo decorosa.

Don Emilio, como se le conoce en la Municipalidad de Arica, donde hace cuatro años es el jefe del Departamento de Deportes, lo que le ha permitido desarrollar otra de sus facetas que es el servicio social, el mismo que quiere prolongar, pero desde un sillón de concejal, luego que inscribiera su candidatura por Renovación Nacional para los comicios municipales de octubre próximo. "Quiero que en estas elecciones no voten por el deportista, sino que por el profesional que soy", subrayó al agregar que en el 2005 recibirá su doctorado en Ciencias de la Educación Física, grado otorgado por la Universidad Las Palmas de Gran Canaria, España.

 

EXPERIENCIA OLIMPICA

 

Con el propósito de conocer cómo se vive antes, durante y después de participar en los Juegos Olímpicos, Emilio Ulloa nos comentó su experiencia de estar presente en lo que es la máxima cita para el deporte mundial.

Lo primero que contó que su experiencia estuvo relacionada con el momento político que vivía nuestro país, ya que por ejemplo la organización en ambos países -Estados Unidos y Corea del Sur- evitó que la delegación chilena estuviera cerca de la cubana.

Comentó -eso sí- que el ambiente en la villa olímpica es de otro planeta, en el que convergen razas, costumbres, idiomas, colores tan diferentes, "que muchas veces juegan en contra de una mejor comunicación con los otros deportistas".

Explicó que el clima humano es bastante frío, por lo que cada delegación se interrelaciona entre sí, pero con círculos muy cerrados. "Creo que la concentración y el cuidado alimentario de cada deportista hace que uno prácticamente viva sin mirar o pensar en la persona que está a tu lado. El tiempo es tan escaso, que muchas veces uno ni siquiera va a apoyar a sus compatriotas", mencionó.

Sostuvo que las entretenciones que hay, como por ejemplo discotecas, tiendas de ropa, sólo pueden ser disfrutadas cuando el deportista ha terminado su competición, momento en el cual algunas veces nacen amistades, "pero muy pocas como te dije", abundó al recordar a amigos como el argentino Cascabello y el atleta de Puerto Rico Carlos Díaz.

Otro de los aspectos en los que cree no se ha cambiado mucho, desde lo que él vivió la experiencia de Los Angeles o Seúl, es el que tiene relación con la seguridad, "que pienso ahora en Atenas será mucho más estricto, quizás por los anuncios de atentados que se hacen previos con motivo que todos estarán preocupados de los juegos", puntualizó.

Para Emilio Ulloa haber llegado a dos Juegos Olímpicos es el mejor regalo que le pudo dar su destino. "Es un sueño hecho realidad, más aún cuando uno tiene una actuación destacada", dijo.

Pero lo más importante que le pudo pasar fue compartir el mismo espacio, la misma pista, con grandes atletas mundiales como Carl Lewis, Ben Johnson, entre otros.

Otra de las cosas que recordó y que catalogó como lo más difícil de estar presente en los Juegos Olímpicos son los días previos a la misma competencia. "El día antes ni siquiera duermes, por la sola preocupación de tantas horas de entrenamiento. Y el mismo día, tres horas antes comienzas con esos cosquilleos producto del nerviosismo, más cuando inician la revisión de marcas, implementación y entras a la pista para correr".

Pero aún así, dice, todo vale la pena, aunque al final "tu intervención sólo dura algunos minutos", concluyó.



La Estrella de Arica
San Marcos 580, Arica, Chile
Teléfono: (56 58) 200261