14/12/2003

El lado público y privado de Nino Baltolú

 

Llegué a Arica cuando tenía cumplido un año. Pero a pesar de eso, me considero ariqueño y chileno de tomo y lomo"

Nino Baltolú hizo un llamado a empresarios y trabajadores a luchar por el desarrollo de Arica. "Preocupémonos de cosas que realmente nos hagan ser mejor ciudad", dijo.

Orígenes

-¿Cómo llega su familia a Arica?

-Mi papá era un italiano que trabajaba en la Compañía de Teléfonos de la empresa Ericcson y era encargado de las postaciones carreteras para unir una ciudad con otra. Había llegado a Perú el año 1921; estuvo 20 años. Después se enteró que en Brasil estaban construyendo la ciudad de Brasilia y solamente bastaba que fuera italiano para que lo contrataran, pero no alcanzó a llegar. Se quedó en una ciudad argentina porque perdió el bus y se quedó ahí. Pidió empleo como obrero y su objetivo era quedarse una semana, pero estuvo trece años. Logró ser jefe de producción de las líneas. Al final llegó a Bolivia, conoció a mi mamá, que era 20 años más joven y se casaron. Cuando llegó la revolución de Víctor Paz Estenssoro, no le gustó el modelo, renunció y se vino a Chile. Llegó a trabajar como concesionario del Círculo Italiano en Arica y ahí partió con un socio, pero como no tenía capital seguía siendo trabajador.

 

-¿Cómo surge la Lavandería "La Moderna"?

-A mi papá le llega un certificado de trabajo donde establece las condiciones para que él volviera a Bolivia, porque era muy poca plata la que ganaba acá. Mi papá le dice a su socio y él le comenta que toda la plata la había metido a una lavandería. Por eso desde el año 1957 estamos en este negocio; mi papá como socio trabajador y con el paso del tiempo él logra comprar la parte del socio; eso fue el año 1961. Yo era chico y tenía como ocho años.

 

-Luego vino la época de esplendor del negocio, cuando lavaban al día miles de pantalones de la desaparecida Soexpo. Le prestamos por 14 años nuestros servicios primero a Wrangler y después a Soexpo. Para nosotros, que lavábamos seis mil pantalones, no era cualquier cosa. Soexpo quebró y no me pagaron y me arrastró a perder el negocio de muchos millones de pesos.

 

-¿Cuánto le adeudaron?

-A mi me quedaron debiendo 300 millones de pesos. Traté de ayudar a esa empresa y ahora me echo la culpa de no haber tomado la decisión de haberle pedido la quiebra y que se fuera todo a la basura. Se habrían salvado más personas.

Mauricio Azúa Flores

 

Para la gran mayoría, a Nino Baltolú Rasera se le asocia al trabajo que desarrolla por años en la emblemática y tradicional Lavandería 'La Moderna', por su pasado como concejal de la Municipalidad de Arica o en su actual cargo como presidente de la Cámara de Comercio y consejero regional. Lejos del lado público de este empresario, son pocos los que saben que Baltolú fue uno de los primeros jugadores que tuvo hace décadas el incipiente Club Deportes Arica, que estudió algunos años de Químico Laboratorista en la universidad, de sus años de gloria en el equipo de vóleibol de Arica y son pocos los que recuerdan que llegó incluso a ser presidente de la institución celeste.

Sus orígenes italiano -su padre llegó desde Cerdeña y su madre desde las cercanías de Venecia tras la Segunda Guerra Mundial- son bastante fuertes a la hora de hablar de su familia. El sentarse todos los domingos a almorzar junto a toda la familia es una costumbre que también siguen en su hogar, compuesto por su esposa Liliana Zenteno y sus hijos Nino Francesco, Carla Valeria y Renata Fabiola. "Somos una familia unida y esa tradición tratamos de seguirla", comenta.

Nino Baltolú conversó con "La Estrella" sobre su visión de Arica, las proyecciones de desarrollo, sus pretensiones de ocupar nuevamente un cargo público y de su pasado, que se remonta hace 50 años, cuando nació en Bolivia, algo que por primera vez hace público.

"Llegué a Arica cuando tenía cumplido un año. Pero a pesar de eso, me considero ariqueño y chileno de tomo y lomo. Ese es un secreto que tenía, especialmente por la relación que hay acá con el vecino país. La verdad es que es un temor que siempre he tenido y por eso no he avanzado más en política. Llegué cuando tenía un año y he tratado de hacer lo mejor posible para esta sociedad.

 

-Este es su secreto mejor guardado.

-Sí. Yo soy chileno y tengo todas las características del chileno. Esta es la primera vez que confieso este tema y ¿sabes? no es un cuento de sentirse discriminado, pero el hecho de haber nacido allá es una sorpresa mayor para quienes no me conocen. Si les digo, por ejemplo, que soy brasileño, no les va a importar; pero sí el hecho de haber nacido allá.

 

-¿Y cómo enfrentaba este tema cuando era pequeño?

-Uno no elige dónde nacer, pero cuando era niño yo maldecía la situación que me tocaba vivir, pero después agradecí a Dios el haber nacido, que mis padres se hayan conocido. Con el paso del tiempo he ido apaciguando los ánimos.

 

-¿Y usted piensa que el hecho de haber nacido en Bolivia alguien lo habría usado como argumento en su contra durante su vida política o empresarial?

-A las personas que pudiesen haber utilizado este elemento para destruir mi imagen, por esta circunstancia, les cuento que con esta entrevista ya di a conocer mi secreto.

 

-Pese a ello, usted logró ser concejal y tiene el respeto de varios sectores.

-Es que siempre he tratado de hacer lo mejor posible para demostrar mi capacidad y para ayudar a mi ciudad.

 

FUTURO ELECTORAL

 

-Han pasado varios años desde que dejó el cargo de concejal ¿Volvería a pensar en postular nuevamente al municipio?

-Claro. Yo estoy al servicio de mi partido (Renovación Nacional). He tratado de no mezclar mi militancia política con mi cargo de presidente de la Cámara de Comercio. Soy partidario del libre pensamiento. Sobre la elección, la primera opción la tiene Carlos Valcarce, que es el alcalde de la ciudad y esa vía está cerrada. La segunda opción es ser concejal, pero también me surge un cuestionamiento como persona, porque quiero que se desarrolle más gente.

 

-¿Cómo es eso?

-La idea es que salga más gente al camino, porque si yo me presento le tapo la opción a los jóvenes.

 

-Lo más cercano para usted en el plano electoral son los comicios para elegir al nuevo directorio de la Cámara de Comercio ¿Repostulará?

-Esta elección es la próxima semana y sí voy a repostular. Lo que hemos hecho es posesionar a la Cámara de Comercio; ya tenemos la certificación con la cual podemos ser una Otec, un organismo operador Corfo.

 

SU LADO DEPORTIVO

 

-Dentro de su ajetreada semana, usted se da el tiempo para una pichanga con sus amigos ¿De dónde proviene su pasión por el deporte?

-Fui deportista destacado cuando era joven; fui dirigente del vóleibol, allá por los años 1969, cuando con mi hermano mayor echamos a andar este deporte en Arica junto a otros amigos. Fui presidente de Deportes Arica el año 1991. Mi trayectoria de futbolista amateur me hizo pasar por muchos clubes. Ahora, todos los sábados son sagrados, porque me junto con un grupo de amigos a jugar baby fútbol en la casa de Raúl Castro Letelier, donde nos juntamos muchas personas de distintas tendencias políticas, pensamientos, de trabajos distintos. En la cancha somos todos amigos.

 

-Se comenta que fue jugador del CDA en sus años de inicio.

-Del equipo Norte Unido nació Deportes Arica. Integré el primer equipo de Deportes Arica en sus inicios cuando se estaba formando y se pensaba en Ferronorte. De hecho, tengo una pequeña cicatriz en el labio superior, que me la hice jugando por ese equipo. Llegó gente de Santiago y nosotros no teníamos las garantías para jugar; además, tenía el negocio de mi padre y apenas terminaba los entrenamientos me venía a trabajar. No tenía la intención de ser jugador profesional, pero quería conocer cómo era un equipo.

 

-Entonces debe estar lamentando por el mal momento económico y profesional del CDA ¿Porqué siempre se ha fallado en los intentos por subir a Primera A?

-Es que quieren subir a Primera División sin ningún sacrificio y sin pagar nada. No debemos ser ni mejores ni peores si no estamos en Primera División. Yo veo el fútbol como una diversión y como una oportunidad para los jóvenes. Además, la misma comunidad se la juega por el equipo; los mismos jugadores no se presentaron a jugar y ellos tuvieron que salir a enfrentar a La Serena independiente del dinero. Lamento lo que ocurrió porque descontarán 15 puntos y es casi igual que sacarse un uno en la universidad y en la próxima prueba hay que sacarse un siete para pasar. Lamento que los jugadores ariqueños no hayan entendido la posición del club y se aliaron con la gente de afuera; con justo derecho, claro está. Pero independiente del dinero, hicieron mal en no presentarse.

 

PROYECCIONES

 

-¿Cómo ve usted a Arica dentro en el futuro inmediato?

-Existe esperanza. Pero es difícil hacerse un panorama de lo que será. Estamos expectantes ante los anuncios. Nos dijeron que iba a llegar una empresa que iba a instalar una refinería de petróleo. En el transcurso de las semanas, este proyecto no llegaba a ningún destino.

 

-¿Pero cuáles son las proyecciones de la ciudad?

-La gente se acostumbró a la ciudad. Aquí estamos más empobrecidos y mucha gente profesional se ha ido y eso no se nota. Nos vamos quedando las personas que tienen un bien raíz y una empresa montada luchando diariamente. Indudablemente, las cosas cambian y por eso sigo insistiendo que deben existir alianzas estratégicas; mostrar que somos aliados y no enemigos del aparataje público. Nosotros hemos planteado que la situación debiera mejorar aún más, porque de lo contrario todos los cesantes se convertirán en ambulantes, porque lo ven como lo más fácil y no es así.

 

-En la inauguración de la asamblea nacional de las Cámaras de Comercio, su discurso fue bien comentado, porque habló no sólo de la responsabilidad de los empresarios en el futuro de la ciudad, sino que hizo un llamado a mejorar la relación con los trabajadores.

-Es que aquí nadie sobra. En ese discurso yo dije que eran las cosas que nos unen son mucho más que la que nos separan. No nos fijemos en diferencias, sino en la unidad. Eso nos hará mejor. Preocupémonos de cosas que realmente nos hagan ser mejor ciudad.

 



La Estrella de Arica
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