05/10/2003

El día que ganó el "No"

 

Una jornada que hasta los observadores internacionales calificaron como ejemplar. Más de 100 mil ariqueños concurrieron a las urnas en forma tranquila y entusiasta

Las caravanas y marchas caracterizaron la época de la campaña del plebiscito, en la que la gente tuvo gran protagonismo. En la foto, una marcha de la oposición por calle 18 de Septiembre.

Los testimonios de los protagonistas

La jornada del 5 de octubre de 1988 tuvo varios protagonistas en diversos frentes políticos, que ahora recuerdan aquellas tensas horas previas y luego, la votación misma y el día después.

Sergio O'Nell Lucero era vicepresidente del Comando del No en Arica y presidente del Partido Humanista y así recuerda aquellos momentos: "Terminamos muy tarde las actividades de la víspera, repartiendo las carpetas naranjas a los apoderados. En Arica hubo dos líneas de cómputos, la O y la que montamos los humanistas, como una forma de resguardar el proceso y que fue una forma de legitimarnos".

Sobre el mismo día del plebiscito, cuenta que la sede de cómputos paralela a la de la Concertación estaba ubicada en calle 18 de Septiembre antes de Prat y allí "trabajamos con alguna gente de la Izquierda Cristiana, en lo que era un centro secreto, terminando muy tarde. Estábamos preocupados por algunos síntomas de autogolpe, pero el general Fernando Matthei reconoció el triunfo en la noche y hubo un relajo suave y una silenciosa alegría, recordando los duros primeros años de la oposición".

Acerca de las celebraciones, comenta que sólo al día siguiente, en forma espontánea en la "Casa del No" de calle Arturo Gallo frente a la Maternidad del Hospital "Doctor Juan Noé, llegó la gente y "arengamos Humberto (Palza) y yo; luego bajamos por 21 de Mayo, doblando por Pedro Montt para subir por 18. No había un clima de conflicto y estábamos esperando que las cosas cambiaran".

Para O'Nell, esta forma de acción y metodología mostrada por la Alianza Democrática generó las bases para ganar la democracia y luego llevar al triunfo presidencial a Patricio Aylwin, reconociendo que había matices, pero que unidos "logramos derrotar la dictadura". Sobre lo que vino después, cuando fueron excluidos y discreparon del sistema, manifiesta que es un tema para otro largo análisis.

Por su lado, Luis Gutiérrez Torres, presidente entonces del PR y de la Alianza Democrática, expresa que "había una convicción de que triunfábamos, porque la gente quería democracia y volver a lo tradicional, dado que son de excepción los lapsos en que no ha existido libertad y, además, se quería cambios para respetar los derechos humanos"

Gutiérrez recuerda que ese día fue a votar en forma tranquila, y luego, esperó los primeros cómputos en un clima de no tanta lucha, aunque durante la jornada del plebiscito observó a muchos funcionarios públicos como apoderados de mesa.

"Lo que sí se decía era que se iba a saber por quién votaba cada uno, pero eso forma parte de rumores que se divulgaban para asustar a la gente", acota.

En cuanto a los resultados, menciona que en el conteo de las primeras mesas se daba ya una tendencia favorable a la opción "No" en todo el país. Por otro lado, recuerda que existía la inquietud de que se desconociese el triunfo, pero era algo difícil.

Al día siguiente, rememora que "todos estábamos contentos en el comando y se veían las banderas partidarias y chilenas; no hubo actitudes revanchistas y empezamos a organizarnos para el triunfo presidencial de Patricio Aylwin, aunque hubo otros candidatos como Silva Cimma cuando estaba dividido el partido Radical".

Finalmente, califica el triunfo del No como algo histórico "al terminar un régimen dictatorial histórico a través de las urnas y no en un efrentamiento entre hermanos".

 

DETENIDO

 

Una situación dramática fue la que vivió Hernán Lagos Zuñiga, secretario ejecutivo de la Alianza Democrática de Arica y encargado de la línea de formación y control del PDC.

Lo que recuerda claramente es la gran cobertura que lograron aquel día con los apoderados de mesa, cubriendo el cien por ciento y distribuyendo los materiales para que los apoderados anotaran los resultados, los entregaran a los delegados y de allí se enviaran a Santiago.

Aquel día se levantó muy de mañana para asegurar que los apoderados llegaran a sus locales, llamando a la gente a votar temprano. "El pueblo chileno mostró su gran espíritu cívico y andando de recinto en recinto mi grupo se tomó un descanso, para después ir a votar. De allí me fui a la oficina de primer control, y como a las 2 de la tarde echan la puerta abajo y se llena de militares, uno de los cuales me apuntó con su fusil al pecho, procediendo los oficiales a acusarnos de cohecho por orden judicial".

Fue en esos momentos que exigió al juez de turno, que era el magistrado Erico Gatica, quien hizo prevalecer la ley para que fueran conducidos al juzgado, pero él tuvo que irse, por lo cual fueron llevados a un calabozo como delincuentes donde estuvieron hasta las 11 de la noche, aunque el proceso por presunto cohecho duró como un año.

Al día siguiente, Lagos participó de la marcha por 21 de Mayo, recordando que Palza como vocero dirigió un emotivo discurso donde "muchos soltaron lágrimas y le dieron la mano a los carabineros en un gesto de reconciliación nacional".

 

HASTA EN LA TORTA

 

En el lado contrario, José Durana Semir, actual presidente regional de la UDI, era el secretario regional de la Juventud y recuerda que ese día junto al seremi de Gobierno, Julio Urquhart votaron en Arica convencidos que ganaba el Sí.

"Los resultados los fuimos recibiendo en la Intendencia y de a poco nos dimos cuenta que estábamos perdiendo en todas las mesas, llamándonos la atención que en Iquique también ganaba el No. Lo que viví en ese momento fue una percepción que se iba a respetar la Constitución y que se venían las elecciones libres", cuenta el dirigente opositor.

Lo que sí lo puso en alerta, días antes, según rememora, es que la caravana de los partidarios del No fue bien impresionante con una gran cantidad de vehículos.

Respecto de si le pasaron la cuenta por la derrota, señala que muchos cargos fueron cambiando de personajes, como los intendentes, gobernadores y alcaldes.

Por último, reconoce que el 5 de octubre fue una fecha importante, pero que "no me cabe duda que se le quiere dar una relevancia para justificar el actual fracaso del Gobierno a través de eventos, pero la verdad es que la Concertación está dividida".

Como singular anécdota, recuerda que meses antes del plebiscito se había casado, y en los partes de matrimonio colocó un Sí al medio de un corazón y en su torta de novios figuraba en la punta otro enorme "Sí".

De su lado, el doctor Hernán Sudy Pinto se desempeñaba como rector de la UTA y aquel día lo recuerda como una jornada tranquila, "donde el pueblo mostró un comportamiento cívico ejemplar; yo pensaba que ganaba el Sí, pero no tuve amargura en la derrota, porque pensé que si el pueblo chileno había decidido eso en las urnas, había que respetar tal decisión soberana".

Lo que destaca es la actitud del Gobierno militar, "porque ninguna dictadura llama a plebiscito libre e informado, para que la gente decida sí o no y esa es la gran diferencia con las verdaderas dictaduras, acotó.

Acerca del día siguiente, llegó a la UTA para hacer el análisis y luego le correspondió asumir como intendente y organizar la primera elección presidencial y parlamentaria tras el periodo militar.

Mientras, Armando Guerra, secretario orgánico interno del PC en la clandestinidad, afirma que en esos tiempos "los comunistas fuimos los grandes formadores de la opción No y jugamos un papel importante, porque sufrimos en carne propia la dictadura y echarla abajo vía electoral fue algo trascendente".

Menciona que el comando del PC estaba ubicado en un lugar clandestino y además se juntaban en sedes de organizaciones sociales y en iglesias como la San José, la Virgen del Carmen y la Santa Cruz.

"Teníamos gente y apoderados en las mesas y entramos sin problemas a los locales sin identificar la posición de cada uno; nosotros salíamos en las concentraciones, marchas y las murallas las pintaron los jóvenes de la "Ramona Parra", llamando a votar No", recuerda.

También recordó que tras el triunfo, participaron en la caravana y alegría por el triunfo, esperando una democracia para comenzar los juicios y pedir justicia con los desaparecidos.

Pedro Clemente

 

Sucedió hace 15 años. Son pocos los días en la historia política de Chile y de la ciudad que han generado tanta emoción e incertidumbre como aquel miércoles 5 de octubre de 1988, cuando más de 7 millones de chilenos (102 mil 500 en Arica), fueron a las urnas para decidir en un plebiscito el destino de la nación, luego de 15 años del régimen militar que encabezaba el general Augusto Pinochet.

 

A la luz de los testimonios, lo más rescatable fue la demostración de que el espíritu cívico ariqueño estaba absolutamente intacto, y que tras un proceso de inscripción electoral que comenzó tímidamente, todos se fueron sumando a los registros para que finalmente aquel día, independiente del resultado, que por cierto fue muy trascendente, se viera a jóvenes, adultos, ancianos en sillas de ruedas, mujeres y hombres, concurriendo ordenadamente a emitir su voto con las fuerzas armadas actuando de garantes y con el control democrático de los apoderados de mesa, que volvían en gloria y majestad a ejercitar las libertades cívicas.

 

Doscientos noventa y ocho mesas receptoras de sufragios distribuidas en ocho locales aguardaban a los ariqueños a las 6 AM de aquella mañana histórica, luego que en la víspera el jefe de plaza, brigadier general Héctor Darrigrandi Márquez, recorriera los locales con el gobernador provincial Andrés Worm, el alcalde Fernando Cantellano y el presidente de la Junta Electoral, fiscal de la Corte de Apelaciones, Jorge Morales Palma.

 

Por su lado, la Alianza Democrática, provincial Arica, conformada por 17 partidos y presidida por Luis Gutiérrez, timonel del Partido Radical, había dispuesto dos redes de cómputos, identificadas con las letras N y O. Las últimas instrucciones y carpetas ya se habían distribuido a los apoderados de mesa para controlar estrictamente el proceso que se presumía iba a ser muy disputado.

 

 

OBSERVADORES

 

Para cautelar el desarrollo del inédito proceso, llegaron a Arica cinco observadores internacionales, representantes de diversas entidades gremiales, políticas y parlamentarias de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa.

 

La delegación estaba integrada por el holandés Jan de Kievid, del Centro de Cultura y Documentación para América Latina; el argentino Juan Pablo Bailac, diputado de la Unión Cívica Radical; el paraguayo Enrique Sánchez, secretario general del partido febrerista; el estadounidense George Lawton, asesor político del Congreso de los Estados Unidos y Erwin Spaillet, vicepresidente de la Federación de Profesores de Nueva York.

 

Lo curioso es que en una conferencia de prensa, los observadores declararon que "intentamos entrevistarnos con el gobernador, el alcalde y el jefe de Plaza, pero ninguno de ellos nos recibió, aduciendo una excesiva carga de trabajo".

 

 

DIRIGENTES

 

Asimismo, todos los dirigentes llamaron en la víspera a la tranquilidad y a votar en orden. "Espero y confío en la capacidad y ética profesional de las Fuerzas Armadas para asegurar un proceso electoral limpio, transparente y confiable", señalaba el presidente de la coordinadora de opositores, Humberto Palza Corvacho.

 

Mientras, Patricio Durán Gatica, presidente provincial de la UDI y Hernán Carrasco Monge, presidente de RN, expresaban que "tenemos plena certeza de que el referendo se desarrollará en un ambiente de total y absoluta normalidad".

 

 

AQUEL DIA

 

El día "D" había llegado. El diario "La Estrella", principal medio periodístico de la ciudad, dirigido entonces por el periodista Darío Canut de Bon Urrutia, desplegó a toda su gente para dar una completa cobertura al suceso político más importante de los últimos años, luego del golpe militar de 1973. El titular en rojo del 6 de octubre lo decía todo: "Ventaja de Opción No".

 

El día del plebiscito en Arica fue calificado como ejemplar, asombrando a los observadores extranjeros, y los únicos sucesos que rompieron la calma fueron la detención de 11 dirigentes del PDC ariqueño, por presunto cohecho, entre los que estaba Hernán Lagos Zuñiga, secretario ejecutivo de la Alianza Democrática, y un caso de suplantación de identidad en el Liceo A-5 "Jovina Naranjo".

 

Al final de la jornada, los nervios de muchos ciudadanos no podían más, sobre todo por los cómputos que daba por la TV el vocero de gobierno Alberto Cardemil, expresando un porcentaje parcial con triunfo para el "Sí" y los rumores de que el Gobierno intentaba una última jugada, pero la declaración del general (A) Fernando Mathei en horas de la noche, que reconoció el triunfo opositor, desató la alegría contenida de la oposición y de muchos ariqueños que se abrazaban llorando en la calle y hasta saludaban a los carabineros que cuidaban el orden.

 

Los cómputos en Arica fueron los siguientes: Por el No, 51.533 (56,65%); por el Sí, 36.361 (39,7%); blancos 1.183 y nulos 1.893. Mientras que dos mil ariqueños no concurrieron a votar.

Mientras, a nivel nacional la cifra daba 2 millones 754 mil 805 (53,31%) por el No, y 2 millones 290 mil 972 (44,34%) por el Sí, faltando 6 mil 289 mesas que no harían variar sustancialmente el resultado.

 

 

AL AMANECER

 

En la noche no se pudo realizar manifestaciones, pero al día siguiente, la mayor parte de la oposición comenzó a llegar temprano a la sede central del Comando del No, ubicada en la calle Arturo Gallo frente a la Maternidad del Hospital "Dr. Juan Noé".

 

Allí se improvisó una tarima, desde la cual habló emocionado el líder de la oposición, Humberto Palza Corvacho, junto a otros dirigentes políticos y luego en forma espontánea salieron las columnas de partidarios ganando la calle, bajando primero por 21 de Mayo, con banderas chilenas y de los partidos políticos.

 

Adelante iban Humberto Palza, Luis Leblanc, Sergio O'Nell, Rigoberto Soto, Eduardo Bolívar, Edmundo Vera, Jorge Chameng, Luis Gutiérrez y tantos otros anónimos dirigentes y simpatizantes de la opción "No".

 

Muchos iban saludando a los carabineros y a la gente que hacía sus trámites como si nada. Luego, doblaron por Pedro Montt y siguieron por 18 de Septiembre, en medio de nuevos saludos y cánticos: "la alegría ya viene" decía el eslogan de la oposición, y muchos así lo sintieron aquella jornada. Una nueva historia comenzaba a escribirse...

 

 

El "Sí" y el "No" contemplaban una distinta ruta política

 

Los efectos de cada opción

 

La marcha del triunfo por calle 21 de Mayo al día siguiente del plebiscito. Entre otros iban encabezando Humberto Palza, Luis Leblanc, Eduardo Bolívar, Arturo Zegarra, Edmundo Vera y Rigoberto Soto.

 

Los efectos de la votación por cada una de las alternativas estaban debidamente contemplados en la Constitución.

 

Según el artículo vigésimo octavo transitorio, si ganaba la opción "Sí", se daba por aprobado que el candidato del Gobierno militar, el general Augusto Pinochet continuaba al mando de la nación por 8 años más, con la opción de que al finalizar ese periodo, podía presentarse a la reelección.

En cambio, si ganaba el "No", la disposición vigésimo novena transitoria establecía que "continuará en funciones por un año más el Presidente de la República en ejercicio y la Junta de Gobierno, con arreglo a las disposiciones que los rigen. Noventa días antes de la expiración de la prórroga indicada en el inciso anterior, el Presidente en ejercicio convocará a elección de Presidente de la República y de parlamentarios en conformidad con los preceptos permanentes de esta constitución y de la ley".

 

En la práctica, el triunfo de la opción "No" significó que un año y dos meses después, se llamara a elecciones presidenciales llevando la Concertación de Partidos por la Democracia a Patricio Alywin Azócar como candidato y la Unión por Chile, proclive al Gobierno militar, designó al ex ministro de Hacienda Hernán Buchi Buc. A estos dos candidatos se agregó por la Unión de Centro el empresario Francisco Javier Errázuriz.

De otro lado, la última encuesta realizada por la empresa Skopus, señalaba que la opción "Sí" ganaba el plebiscito con un 55,3%, en tanto que el "No" perdería con un 44.7%.

 

 

FRANJA

 

Para muchos, la franja electoral en la TV fue un factor muy importante para convencer a los indecisos y, en este sentido, todos reconocen la creatividad y musicalidad del espacio que supo aprovechar la oposición de entonces a través de la Alianza Democrática, cuna de la Concertación por la Democracia. La figura de Patricio Bañados conduciendo la franja opositora y aquella voz que decía "sin odio, sin violencia" fueron de gran impacto.

 

A su vez, el rol que cumplió la mujer, fue clave. Muchos recuerdan que días antes del plebiscito se organizó en Arica la marcha de "las mujeres por el No". Se trató de una de las concentraciones más grandes que se recuerden, con filas y columnas interminables de mujeres de todas las edades y condiciones que pasaban y pasaban por las principales calles de la ciudad y que hizo pensar a muchos que el No iba a ganar.



La Estrella de Arica
San Marcos 580, Arica, Chile
Teléfono: (56 58) 200261