16/03/2003

Detención por sospecha: un figura bajo la mira

La detención por sospecha fue eliminada a mediados de 1998.

La opinión de la calle

La comunidad ariqueña tiene, por supuesto, diferentes puntos de vista sobre el tema. Alvaro P., trabajador del rubro metalúrgico, de 40 años, comentó que una vez fue detenido por sospecha de un robo a una casa. Si bien reconoce que estaba compartiendo con sus amigos en la esquina de una población complicada de la ciudad, asegura que no estuvo involucrado. Pero tuvo que ir por cinco días a la cárcel, hace cerca de siete años. Por tal motivo, se manifestó contrario con suprimir las sanciones a las policías, ya que dijo "igual se les pasa la mano".

María R., madre de 4 hijos y habitante de un sector aledaño a la población San José, dice que a diario ve cómo decenas de microtraficantes hacen de las suyas en el sector y nunca son descubiertos, dando una sensación de inseguridad por las constantes peleas en que incurren. "Aquí estos gallos se pasean como Pedro por su casa y como no les encuentra nada al momento de ser controlados, después se ríen de los mismos Carabineros. Se va la policía y llega otro sujeto que vuelve a repartir la mercadería. Yo estoy de acuerdo, debería reponerse la detención por sospecha".

Finalmente, Fernando F., estudiante universitario a punto de egresar, se manifestó de acuerdo con eliminar las sanciones dentro de las instituciones castrenses, porque así "los policías se sentirían más respaldados. Yo creo que los que no están de acuerdo con la detención por sospecha es gente que lo asocia con las detenciones del gobierno militar".

Félix Núñez

 

Un creciente debate de opiniones ha despertado el anuncio del Ministerio de Justicia relativo a introducir modificaciones al artículo 129 del Código de Procesal Penal, que repone indirectamente la polémica detención por sospecha.

En todo caso, el Ministerio de Justicia precisó que nunca ha tenido la intención de reponer la detención por sospecha, sino que lo que se busca es regular las aprehensiones para el caso de los delitos flagrantes, es decir aquellos hechos dolosos que son sorprendidos "in fraganti" o que se acaba de cometer, que han sido perpetrados recientemente o que finalmente se asumen mediante la existencia de vestigios.

La detención por sospecha fue eliminada de la legislación a mediados de 1998 por ser incompatible con un Estado de Derecho. Sin embargo, ante el reclamo, especialmente de Carabineros, en enero de 2002 se modificó la legislación y se estableció el "control de identidad".

También se fijó que cuando haya indicios de que una persona ha cometido un delito o se apreste a cometerlo, podrá registrarse sus vestimentas, equipaje y su vehículo. El anteproyecto que amplia las facultades para detener a las personas se elaboró sobre la base de peticiones realizadas por algunos parlamentarios, como una forma de combatir la delincuencia.

 

PROBLEMA

En lo medular, la iniciativa propone eliminar las sanciones disciplinarias a las policías cuando cometen errores en la detención por flagrancia. El defensor nacional, Rodrigo Quintana, sostuvo que estaba en desacuerdo con cualquier proposición que signifique ampliar las posibilidades de privar de libertad a las personas sin que haya un proceso judicial que lo justifique.

La Fundación Paz Ciudadana también estimó que la eliminación de la sanción a las policías en la detención por flagrancia afecta las bases de la Reforma Procesal Penal.

Un problema se presenta cuando los policías se inhiben de detener a delincuentes para evitar recibir sanciones disciplinarias posteriores. Esto podría desencadenar dificultades en las regiones grandes que se integrarán a la reforma y en donde hay altos índices de delincuencia.

Sin embargo, no existen datos específicos de cuántos efectivos de Carabineros o de Investigaciones han sido sancionados por este tema.

Es una situación, en todo caso, que para el Ministerio de Justicia debe ser resuelto, y por ello lo incluyó en el anteproyecto. Las observaciones a esta iniciativa debían ser presentadas por los involucrados en la reforma penal hasta el pasado viernes.

 

HOJAS DE VIDA

El actual sistema establece anotaciones en las hojas de vida de los policías, tanto de Carabineros como de Investigaciones, cuando un juez de garantía comprueba que la detención no cumplió con lo que establece la ley.

Actualmente, los efectivos policiales pueden detener a una persona sólo si existe una orden de tribunales y en los casos de flagrancia o cuando el fiscal -previa autorización del juez de garantía- lo determine. En el caso de la flagrancia, esta debe estar clara; y, si hay errores, son sancionados.

La modificación a esta normativa la estudia el Gobierno luego de haber recibido quejas de Carabineros en el sentido que muchas veces sus efectivos se abstienen de detener a personas para evitar correr el riesgo de ser sancionado.

La gente hoy día quiere más seguridad. Eso, a veces, se refleja en las encuestas donde las personas comentan que les gustaría reponer la detención por sospecha o la pena de muerte.

Tanto Paz Ciudadana como académicos vinculados con la Reforma Procesal Penal, y el propio Defensor Nacional, no ven una relación entre la eliminación de la detención por sospecha y los altos índices delictivos. En todo caso, el anteproyecto está en proceso de discusión por parte de los distintos sectores vinculados con la reforma procesal penal para luego elaborar la norma que irá a trámite legislativo.

 

MINISTERIO PUBLICO

Claudio Roe, fiscal regional del Ministerio Público, organismo encargado de perseguir las acciones criminales en el nuevo proceso, comentó que esta probable modificación -aún en estudio- tiene relación con eliminar las sanciones de carácter institucional cuando los policías incurrieran en algún error en la detención, sin que con ello se elimine la responsabilidad que se pueda establecer por la vía penal a los funcionarios policiales.

"No se trata de volver a la detención por sospecha", comentó, "sino de una modificación relacionada con los delitos flagrantes, y que implica por ende, la actuación de las policías. Sobre este punto, cree que Carabineros, por ejemplo, no se va a inhibir de detener a alguien que cometa un delito flagrante, por temor a ser sancionado, pero igual consideró positivo el hecho de estudiar la probable modificación de este artículo".

Por su parte, en declaraciones a un medio capitalino, el fiscal nacional (s) Alberto Ayala, expresó en su oportunidad que no cree que con esta posible modificaciòn "se esté consagrando la irresponsabilidad de las policías. No es la lectura que le hago", dijo, y explicó que la norma vigente, que permite la detención de las personas cuando se encuentran en delito flagrante es muy vaga, porque se entiende que delito flagrante es el que se acaba de cometer.

Pero no está totalmente claro cuánto tiempo después de cometido el delito es flagrancia y los jueces lo interpretan de distinta forma. Para algunos son cinco minutos, para otros son diez. "¿Qué pasa si un policía detiene a un sujeto a los 12 minutos del delito? ¿El juez le tiene que aplicar sanción disciplinaria al policía?", se preguntó.

 

DEFENSORIA

Arturo Zegarra, defensor regional, ve con preocupación este tema. Sobre todo -dijo- porque una modificación como esta arrastra una restricción a los derechos de las personas. "En lo personal, creo que dejar sin sanción algunas faltas no es una buena señal, y por lo tanto yo partiría sobre la base que la reforma nos exige a todos los actores ser mejores. Y las policías no escapan a este punto".

Agregó que esta modificación podría -de manera indirecta- traer como consecuencia el reestablecimiento de la detención por sospecha.

En torno a la figura de la flagrancia, sostuvo que actualmente es un tema resuelto, ya que no tiene relación con los periodos de tiempo entre la comisión del hecho y la captura (5 minutos o tres horas) sino con una unidad de acción.

Es decir, se conserva la flagrancia -por ejemplo- si en un caso de robo con intimidación, la policía logra mantener una continuidad en la persecución del imputado no importando el periodo que dure hasta su aprehensión.

"Es importante que haya una labor de eficiencia por parte de todos los actores de la reforma. Creo que la detención por sospecha puede ser una trasgresión a la

presunción de inocencia". Finalizó sintiéndose partidario que conservar el artículo 129 del Código Procesal Penal tal cual está, ya que a su juicio es garantía de igualdad ante la ley.

Por su parte el defensor nacional, Rodrigo Quinta, ha señalado que "claramente no estamos de acuerdo con ninguna proposición que signifique ampliar las posibilidades de privar de libertad a personas sin que haya un proceso judicial que lo justifique. La eliminación de la detención por sospecha fue un gran avance y no hay ninguna razón que justifique que sea restablecida".

 

CARABINEROS

Fuentes ligadas a la institución comentaron que en la práctica el control de identidad es muy similar la detención por sospecha, salvo que varía el tiempo de permanencia -si es llevado al cuartel- de la persona a quien se controla su identidad y que tampoco es tratado como un detenido.

Las persona a quienes se les controla la identidad, en la mayoría de las veces, son sospechosas de haber cometido o haberse aprontado para ejecutar un delito.

Si es llevado a la comisaría, tenencia o retén, no puede permanecer más de 6 horas en la unidad y tampoco puede estar junto a los demás detenidos. Luego de un periodo de indagaciones, la persona puede ser detenida en calidad de imputado o quedar libre luego de su control de identidad.

El detenido por sospecha era antiguamente detenido hasta por 24 horas, aunque mediante una solicitud este plazo podía ampliarse hasta 48 horas.

Actualmente, dentro de la institución es considerado como favorable el hecho que se eliminen las sanciones, porque -según creen- todo el mundo está llano a cometer un error, generalmente por una información equivocada de la víctima.

En todo caso una de las grandes frustraciones de las policías es el hecho que luego de haber efectuado un gran esfuerzo y riesgo para detener a algún imputado, al tiempo los vuelven a ver en la calle y muchos de ellos les enrostran en su cara que ha vuelto a salir libres.

En todo caso, el anteproyecto aún no pasa a trámite legislativo y por estos días debe estructurarse como cuerpo legal antes de ser analizado en el Congreso.



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