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Miércoles 29 de septiembre de 2010
Recuerdos de la época de oro de hipódromo ariqueño
El recinto se llenaba los fines de semana y se disputaban grandes premios de confraternidad con el Perú

Emotivos recuerdos de lo que fue la inauguración del ex Hipódromo S.A. Arica, hace 46 años, hizo ayer el ex jinete Jorge Domingo Salvo Cádiz.

Salvo llegó justamente un 27 de septiembre de 1964 para tomar parte activa en el estreno del hipódromo ariqueño.

Según relata, venía contratado por un año para correr las carreras, pero se enamoró de una ariqueña y nunca más se fue de la Ciudad de la Eterna Primavera.

En esos años, montaba al caballo "Arco de Triunfo" que le dio varias satisfacciones en su carrera profesional.

DESDE EL CLUB HÍPICO

El ex jinete arribó a nuestra ciudad en aquellos años dorados directamente del Club Hípico de Santiago donde competía.

Sin embargo, menciona que fue en el Sporting Club de Viña del Mar donde aprendió el deporte de los reyes.

Sobre aquellos tiempos gloriosos del Hipódromo Arica cuenta que "el recinto se llenaba y era un verdadero espectáculo con varias carreras y la disputa de grandes premios".

Dada la cercanía con Perú, afirma que en el hipódromo ariqueño se corrían grandes premios como el de "Ciudad de Arequipa" donde llegaban cabalgaduras del vecino país a competir con los equinos locales y nacionales.

GRANDES PREMIOS

En su caso, tuvo varias victorias y otros lugares destacados como en el Gran Premio "Concesionario Casino Hipódromo de Arica", un clásico corrido sobre una distancia de 1.400 metros.

"El casino estaba a cargo de Mario Vega, que era un personaje muy conocido en la ciudad", rememora.

Asimismo, haciendo una comparación sobre lo que ocurre en la actualidad, que las carreras se juegan por el sistema de transmisión televisiva, el ex jinete señala que "no es igual porque las carreras en vivo eran un espectáculo bonito".

Además, recuerda que esto movía el turismo, la movilización colectiva que llegaba con micros hasta el recinto y era un atractivo más de la ciudad.

En definitiva, lindos recuerdos de una época dorada de la hípica ariqueña y de la misma ciudad.