La comunidad aymara recibió en la madrugada de ayer al Machaq Mara o Año Nuevo en diversos puntos de la región. El Cerro Sombrero y en el Malku Sagrado, camino al vertedero municipal fueron los escenarios elegidos para dar la bienvenida a un nuevo ciclo en el calendario aymara. La fría noche (la más larga del año) no fue impedimento para que funcionarios públicos y autoridades de la región llegaran a participar de esta actividad, con el fin de agradecer a la Madre Tierra (Pachamama) por la producción obtenida en el año que ya se fue. En la celebración, que en todos los lugares fue dirigida por un "yatiri" (líder o guía espiritual), también se pidió por la productividad de las siembras y por la unidad de los pueblos originarios. Cerro sagrado Este año la ceremonia del Machaq Mara, contó con la presencia del diputado Iván Paredes, la cónsul de Bolivia, Magaly Zegarra, y el consejero regional, Ariel Paredes. "Fue una experiencia enriquecedora, compartí con gente de todo tipo no sólo aymara, aproveché pedir por la unidad de los ariqueños y nuevas fuentes de trabajo", dijo el diputado Paredes. En cambio el diputado por Tarapacá, Fulvio Rossi, participó de la ceremonia en el Malku Sagrado, camino al vertedero municipal, "yo aproveché a pedir por mi familia, por la región para que le vaya bien y me reservo el último deseo", dijo el parlamentario y candidato a senador. Pasacalle La Municipalidad de Arica, no quiso estar ausente en esta celebración, realizó un pasacalle en conjunto con la Confraternidad de Bailes Andinos y la Federación de las Artes y Cultura Kimsa Suyu. Actividad que terminó con la tradicional rogativa aymara. Según el alcalde Sankán, esta tradicional fiesta con predominio aymara se ha convertido un sello indeleble de Arica y Parinacota, lo que demuestra que una parte importante de la población mantiene vivo el cordón umbilical con sus ancestros y con las culturas milenarias. |
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