Usted está en : Portada : Crónica Domingo 9 de marzo de 2008

Mujeres en la historia de Chile

Con ocasión de la reciente celebración del Día Internacional de la Mujer, aquí recordamos a tres chilenas que, en sus diferentes quehaceres, tuvieron actuaciones descollantes, por lo que se ganaron un merecido reconocimiento, aunque muchas veces han sido poco recordadas

A medida que transcurría, el Siglo XX chileno fue testigo de la incorporación de la mujer a la vida política y social en nuestro país.

Un colectivo de mujeres activistas abrirán la brecha para exigir un orden social necesariamente más democrático, "(...) que garantizara una igualdad efectiva y no sólo nominal entre hombres y mujeres; lucharon (...) por eliminar las formas de discriminación que las convertían en ciudadanos de segunda categoría ("Sofía Corre s. et. al., 2002)".

De ahí que en marco del Día Internacional de la Mujer resulta importante referirse sobre algunas mujeres chilenas que destacaron en distintos quehaceres públicos durante el pasado siglo, siendo muchas veces poco conocidas y recordadas en nuestra historia nacional. Se trata de Olga Poblete, Elena Caffarena y Amanda Labarca.

DEsde LA PEDAGOGIA

Olga Poblete nació en Tacna el año 1909, cuando aún estaba bajo administración chilena.

Luego, se trasladó a Santiago para continuar sus estudios superiores en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile y titularse como profesora de Historia, Geografía e Instrucción Cívica, al igual que otros destacados jóvenes correspondientes a la "juventud de 1930", que más tarde brillaron desde el magisterio y en el cultivo de la historia ganando un nombre: Olga López, Julio Heisse González, Mario Góngora, Néstor Meza, Eugenio Pereira Salas, Hernán Ramírez Necochea, entre otros.

Olga Poblete tuvo una activa participación en el mundo político. Aunque su aporte más significativo lo hizo desde la pedagogía.

Primero como profesora del Liceo Experimental Manuel de Salas, primer centro co-educacional de ensayo y experimentación a nivel de enseñanza secundaria y del cual dijo: "Fue un espacio magnífico de estudio y creatividad, cargado de desafíos, que provenían tanto del ensayo pedagógico como de la carga de prejuicios y agresivo cuestionamiento que aportaba la comunidad vecina".

Más tarde también sobresalió desde la cátedra universitaria, a través del Departamento de Historia de la Facultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile. Fue la primera catedrática universitaria en América Latina que dictó cursos de Historia de Extremo Oriente y Africa.

En 1939 ingresó al Movimiento por la Emancipación de la Mujer Chilena (MEMCH), no abandonando nunca la causa de los derechos de las mujeres y la lucha contra la discriminación.

En uno de sus escritos dice: "El MEMCH fue para mí una gran escuela de civismo-feminismo. Hasta entonces yo había enseñado Historia en «género masculino»; hablaba de sucesos protagonizados por gobernantes, líderes, escritores, filósofos. Comencé a preguntarme: Y las mujeres, ¿dónde estaban? ¿Qué hacían? Elena Caffarena y Marta Vergara sabían mucho más que yo, por sus lecturas y un gran caudal de reflexiones. De ellas comencé a comprender y a ponderar".

Murió en 1999, siendo recordada por generaciones de sus ex alumnos y alumnas por su calidad humana y su empeño en formar personas solidarias y conocedoras de la realidad chilena (mujereschile.cl).

DERECHO A VOTO

"Yo me convertí en luchadora social, porque me identifico con mis hermanas, las mujeres. Y sobre todo, porque creo en la justicia... Me parece que algo hicimos, pero a ustedes les queda en herencia la mayor parte de esta tarea inconclusa".

Con esas palabras expresadas por Elena Caffarena Morice en los años 80 y hasta hoy recordadas, la recordamos con algunos bocetos biográficos que la destacan por su trabajo y existencia misma, y que contribuyeron a cambiar y mejorar nuestra sociedad.

Elena Caffarena Morice nació con el siglo pasado, en Iquique, en 1904.

Tras obtener el título de abogada en 1926 en la Universidad de Chile, se convirtió en una de las primeras 15 juristas mujeres del país.

Durante sus estudios participó activamente en las luchas de la FECH, que buscaban superar las condiciones de miseria, analfabetismo y carencia de espacios democráticos en una época marcada por el término del primer gobierno de Arturo Alessandri Palma y el comienzo de la dictadura de Carlos Ibáñez Del Campo.

Luego de la realización del Primer Congreso de la Mujer Chilena, el 11 de mayo de 1935, fue fundadora del MEMCH (Movimiento por la Emancipación de la Mujer Chilena), organización que después de 20 años, obtuvo el derecho que permitió votar a las mujeres en todo tipo de elección, a través del proyecto de ley por ella redactado y aprobado en 1949.

Como jurista, hizo importantes aportes, como el libro "Capacidad de la mujer casada en relación a sus bienes". En 1957, Patricio Aylwin se encargó de prologar otro de sus libros "Del recurso de amparo ante los regímenes de emergencia".

Disuelto el MEMCH durante el régimen militar, junto con la Vicaría de la Pastoral Juvenil en 1979 creó la Fundación para la Protección de la Infancia Dañada por los Estados de Emergencia (PIDEE).

Pese a su avanzada edad, no permaneció indiferente ante los atropellos a los derechos humanos.

Fue una de las primeras en firmar un llamado a constituir un comité chileno de defensa