Usted está en : Portada : Reportajes Domingo 18 de marzo de 2007

Hotel El Paso, el adiós de un gigante

45 años de existencia llegan a su fin el 30 de marzo

Pedro Clemente

En 45 años de existencia muchas son las experiencias, vivencias y anécdotas que van quedando en el disco duro y si se trata de un hotel, con mayor razón hay mucha historia encerrada en sus habitaciones, salones y jardines.

En el caso del Hotel El Paso, que pondrá un candado a su historia este 30 de marzo como deteniendo el tiempo, se puede decir que desde que nació tuvo el sello de las jugarretas del destino.

En la ceremonia de aniversario de los 45 años, celebrada el jueves pasado, la misma gerenta general, Selma Cellino Brown, contó que cuando se vino el Mundial de fútbol de 1962 y Arica consiguió la hazaña de ser subsede haciendo realidad la frase de Carlos Dittborn "porque no tenemos nada lo haremos todo", este recinto hotelero "sacó del paso" a las autoridades y de allí su nombre.

Y cuando los paneles americanos que fueron cimiento del hotel se iban destinados a Isla de Pascua, ocurrió que se quedaron en ese sector conocido por los ariqueños más antiguos como La Chimba o Las Vegas.

Por aquellos años, el pulpo gigante que era la Junta de Adelanto alzaba fuerte sus brazos para levantar un estadio, hoteles, casino, poblaciones y todo lo que pudiera servir de eficaz infraestructura para convencer a los capos de la Fifa que Arica merecía la subsede.

Los terrenos del Hotel El Paso eran propiedad de otro gigante que gozaba aún de buena salud, como era el poderoso Ferrocarril, a través de la Dirección de Obras Ferroviarias, pero en sus paños enormes estaban instalados diversos negocios, como una procesadora de pescado, y otros negocios menores.

Se acercaba el mundial y se encargó al constructor civil Víctor Pizarro Astudillo, comenzar las obras.

Pizarro fue constructor del Hotel Carrera y otros clásicos recintos turísticos y se rodeó del mejor de los equipos.

El Hotel El Paso cumplió con los plazos y allí se alojó el seleccionado nacional de la ex Yugoslavia, que jugaría en Arica con la ex URSS (alojada en el Azapa Inn); Uruguay (en la ex Hostería) y Colombia (alojada en el Hotel El Morro, actual Universidad del Mar).

Rodolfo Arévalo Orellana (64), conocido profesor de tenis, llegó en 1963 a formar parte de este hotel, con el fin de formar el club deportivo para la recreación de los exclusivos clientes.

Recuerda que el primer administrador general era Lautaro Ortega y que la entonces conocida empresa hotelera Honsa tomó las riendas del hotel.

En lo que tiene que ver con la historia deportiva que guardan esas canchas aledañas al hotel, menciona que por "acá pasaron las más grandes figuras del tenis chileno de aquellas décadas, como el "Pato" Cornejo, Jaime Fillol y el mismo Jaime Pinto, dictando clínicas y jugando espectaculares partidos".

Por esos mismos años, en la ex Hostería (actual Hotel Arica), empezaba a funcionar el Casino, hasta donde llegaron de Viña del Mar los hermanos Francisco y Julio Celedón Ríos, para trabajar en la sección comedores.

Julio Celedón (67) pasó luego al Casino Municipal, que se construyó poco después del Hotel El Paso y posteriormente a este recinto hotelero, donde hoy cumple sus últimos días como maitre.

También cuenta que por el hotel pasaron grandes personalidades y se vivieron momentos de tensión en algunos casos.

Particularmente, recuerda que en 1997 se celebró en los comedores del hotel una comida para el general Augusto Pinochet y ocurrió lo que nadie imaginaba.

"Cuando estaban todos cenando, el general Pinochet se sintió mal y se desmayó ante la sorpresa de todos; la alarma fue total y de inmediato fue trasladado a la Mutual, donde recibió la atención oportuna por un problema de presión", recuerda Celedón.

Otra de las situaciones delicadas que no podrá olvidar Julio Celedón, de acuerdo a lo que él mismo cuenta, es cuando se efectuaba una comida entre marinos, con asistencia del gobernador marítimo de la época.

"Cuando nos faltaba servir el postre, avisan que había fallecido el almirante José Toribio Merino y entonces todo se suspendió y la cena llegó hasta allí no más, y ni decir del bailable que estaba programado, todo se tuvo que suspender", afirma.

 

AREAS VERDES

Otro de los funcionarios más antiguos es Eleuterio Quispe Huarachi (63), encargado de áreas verdes, quien trabajó por 41 años.

Don Eleuterio demostró siempre un gran espíritu de entrega y cooperación.

Prueba de ello es que incluso arriesgó hasta su vida, en una ocasión cuando Emelari terminó de arreglar unos cables en las palmeras.

Pero, quedaron unas ramas sueltas y este esforzado trabajador se subió a tratar de arreglarlas, cuando un golpe de corriente lo botó hasta caer en la misma piscina, salvándose de un golpe mayor.

El mismo cuenta que las áreas verdes del recinto hotelero fueron algo clave en la ornamentación del lugar.

"Muchas de las especies de árboles, flores y arreglos se trajeron de otras partes, como Brasil, y las mismas palmeras estaban de otro tamaño cuando llegué, hasta que fueron creciendo", revela.

Un aspecto que resalta este trabajador es el cambio positivo que vivió el hotel con las últimas administraciones.

"La jefa (Selma Cellino) cambió muchas cosas, como el traer material de piedras de Arequipa para ornamentar la entrada al hotel y las áreas verdes se hermosearon, además de la nueva piscina con bar", acota.

Respecto de esta piscina, los trabajadores más antiguos no olvidan el episodio protagonizado por la espectacular Marlen Olivari con el galán de telenovelas Juan Falcón.

"Al parecer Falcón quiso tirarse el salto cuando Marlen salió con poca ropa a la piscina, cuando ambos vinieron al famoso show de la Soho, donde ella protagonizó otro escándalo", recuerdan con picardía. El hotel albergó, además, varias representaciones de café concert con artistas conocidos del mundo del teatro y la televisión nacional.

 

En cuanto a la historia administrativa de este centro hotelero, que vive sus últimos días, se puede decir que se remonta a más de cuatro décadas, iniciándose la construcción en el año 1956.

En esa época, la propiedad del recinto se encontraba en manos de la Dirección de Obras Ferroviarias y la infraestructura de ese entonces constituye la base del hotel que hoy cierra sus puertas.

Posteriormente, durante el año 1960, el hotel obtuvo su recepción final para operar, siendo su propietario la Dirección de Planificación del Ministerio de Obras Públicas, para después pasar a propiedad de la Hotelera Nacional (Honsa).

Luego, en 1978, el hotel fue comprado por la cadena de hoteles Cristóbal Inn, independizándose en 1991, con la administración de la sociedad "Hotelera Villasol S.A., la cual es una empresa que se constituyó el 29 de agosto de 1991, como sociedad anónima con domicilio en la ciudad y representada por su gerente general, Selma Cellino Brown.

El objetivo que se planteó esta empresa fue el desarrollo del turismo y la hotelería y su trayectoria como empresa goza del reconocimiento de la comunidad como una entidad sólida que ha sabido perdurar en el tiempo.

A partir de 1994, el hotel experimentó un notable crecimiento, aumentando su capacidad ocupacional de 44 a 80 habitaciones el año 2000. Además de construir modernas habitaciones con todas las comodidades, se remodelaron los espacios públicos, se construyó una piscina con bar y hermosos salones para eventos como seminarios, conferencias y matrimonios.

 

EMPRENDEDORA

Pero, esta historia del Hotel El Paso no estaría completa sin conocer la visión que tiene sobre este lugar la gerenta general, Selma Cellino, quien completó 15 años a cargo de su funcionamiento.

"Después de estos 15 años me siento como una ariqueña más, porque he encontrado mucha camaradería en el sector, lo que no pasa en otras ciudades. Nunca me hice la idea de cuánto tiempo iba a estar, porque vivo tranquila la vida, feliz de haber estado acá con periodos buenos y malos. Pero ahora vienen inversionistas y he sabido que están mirando a Arica como zona potencial para casinos, y en ese sentido nos ayudó bastante la ex diputada Rosa González, cuando peligraba ese beneficio para la ciudad", señala.

Sobre la creación del hotel, recuerda que "fue llamado justamente "El Paso" porque lo necesitaban para el Mundial de Fútbol de 1962. La historia dice que este hotel iba a ser construido en Isla de Pascua, pero todos los containers se quedaron acá en definitiva, con la madera americana muy buena que nunca se ha apolillado, dado la excelente fundación".

Acotó que los costos son muy altos para sostener un hotel así, tan expandido como éste, con tres hectáreas y entonces, "un consorcio español se interesó y van a realizar una importante inversión, llegando a revolucionar la ciudad construyendo un casino con un hotel cinco estrellas y de esa manera con mucho orgullo desaparece este hotel, pero va a ser reemplazado".

Acerca del turismo en Arica, opinó que "falta mayor confianza de los inversionistas, y el hecho que venga un consorcio de tan lejos a invertir acá, desde Europa, va a significar que muchos otros más se atrevan a hacerlo. Para ello hay que recibirlos muy bien, provocando acciones que fortalezcan el turismo".

A su juicio hay fortalezas, "porque esta ciudad es bella por sí, pero ha faltado una política permanente de apoyo a las inversiones y es lo que más nos ha frenado. Como ejemplo está San Pedro de Atacama, que no posee ni las riquezas arqueológicas ni la belleza de Chungará, y sin embargo se ha desarrollado mucho más que Arica. Yo he viajado por muchas partes del mundo y tenemos virtudes, pero debemos abrirnos a destinos más lejanos".

 

PREMIADOS

Para esta mujer emprendedora, tal como lo señaló en el aniversario por los 45 años, el capital humano es fundamental.

Por ello destacó a los funcionarios más antiguos, como son Eleuterio Quispe Huarachi, encargado de áreas verdes del hotel y el más antiguo, el cual se acogió a un merecido retiro el año pasado.

También reconoció a Ana María Vega, operaria de lavandería; Nolberto Alvarez del Valle, encargado de eventos; Oscar Urrutia Lorca, supervisor de recepción; Rosita Vega Ramírez, ejecutiva de ventas y reservas; Eugenia González Portilla, jefa de camareras; Julio Celedón Ríos, maitre; Américo Portilla Contreras, guardia y Wilfredo Madariaga, recepcionista.

También, como algo especial, mencionó a Gloria Hernández Pérez, jefa de personal y contabilidad, por su aporte y entrega a la empresa.

 

VENTA

Finalmente, acerca de lo que fue el negocio de venta del hotel con los inversionistas españoles, manifestó que "por una cláusula de confidencialidad, no puedo revelar detalles, pero esto se vendió completo con todo su mobiliario y ellos verán que harán".

De todas formas, confía plenamente que este proyecto turístico, que combina un hotel con casino, será altamente beneficioso para el turismo ariqueño y de allí tendrán que replicarse otras inversiones.

En todo caso, los trascendidos dan cuenta que el monto de la venta del hotel El Paso alcanzó los 4 millones de dólares.

 
 
 
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