Usted está en : Portada : Reportajes Domingo 24 de diciembre de 2006

"A raíz de las polémicas las personas van perdiendo su credibilidad"

Concejal Emilio Ulloa habla sobre su vida y su participación en el Concejo

Pamela Cousins

Ulloa destacó en las pistas a nivel nacional, sudamericano y olímpico. En la foto, aparece como triunfador del Sexto Campeonato Nacional Universitario de Atletismo, de 1981.

Carolina y Camila, las dos hijas de su matrimonio, con quienes mantiene una estrecha relación.

Después de 22 años, ningún chileno ha podido obtener el récord de 8 minutos; 28 segundos y 69 centésimas en la prueba de tres mil metros con obstáculos que obtuvo en la fase de semifinales de las Olimpiadas de Seúl en el año 1988 el ahora concejal de Renovación Nacional (RN) Emilio José Ulloa Valenzuela (54 años).

En esa oportunidad, terminó en el lugar número 13 entre los mejores del continente, marcando un récord del país y de Sudamérica. Esta situación lo llena de orgullo, pero a la vez le preocupa, pues es un índice de que el atletismo no se ha mejorado mucho en Chile y que las políticas gubernamentales no incentivan a las jóvenes promesas deportivas a perfeccionarse, según explica el edil quien además se desempeña como docente de la Universidad de Tarapacá desde 1977, cuando era rector Carlos Valcarce.

La infancia de este destacado deportista estuvo marcada por la pobreza y por el abandono de su madre, quien dejó el hogar cuando Emilio Ulloa era muy pequeño, por lo que debió criarse prácticamente sólo junto a sus otros cuatro hermanos, ya que su padre trabajaba duramente en el ferrocarril para sacarlos adelante.

De sus inicios como atleta, recuerda que desde pequeño todo lo hacía corriendo; iba a comprar corriendo; a la escuela corriendo y jugaba a todo lo que le significaba correr. Cuando entró al liceo, su profesor Osmán Ponce lo incentivó para que jugara balón cesto y en cuarto medio otro maestro, Sergio Medina, lo inició en el vóleibol. Al año siguiente, cuando ya había ingresado a estudiar Educación Física a la Universidad de Tarapacá fue a participar en la Selección Chilena de Voleibol, en representación de Arica.

Trasladó su carrera a la Universidad de Chile y su preparador físico siempre le decía que se dedicara al atletismo, ya que en los entrenamientos de destacaba como corredor innato. Cuando fue el golpe militar, la Selección de Voleibol se diluyó y fue en octubre de 1973 que decidió regresar a Arica.

Claro que su retorno no fue del todo agradable, pues en el bus se vino conversando con un amigo -que era seleccionado de ciclismo- de todo lo que estaba pasando en Santiago y al llegar a Chañaral el chofer del bus lo acusó con unos militares que lo detuvieron y lo encerraron en un calabozo por dos días, sólo por comentar los álgidos momentos que se estaban viviendo en el país.

En el año 1976 comenzó a sobresalir en atletismo en nuestra ciudad y a los cuatro meses ya estaba representando a Chile en una carrera larga en Paraguay. Al mes siguiente compitió en el Sudamericano de Montevideo, Uruguay, donde obtuvo el segundo lugar y en el año 1977, a sus 25 años de edad, Emilio Ulloa, se tituló de profesor de Educación Física de la Universidad de Chile, filial Arica, hoy Universidad de Tarapacá.

Entre el 1978 y 1986 siguió participando y triunfando en todos los Sudamericanos que participó, como asimismo en el Panamericano realizado en Venezuela.

Estuvo becado en España dos años; en Italia, seis meses; en Estados Unidos dos veces y siempre con fondos estatales y con la ayuda económica de países extranjeros. "En el Gobierno Militar se apoyaba mucho a los deportistas de las distintas disciplinas deportivas para que nos desarrolláramos. En las universidades se hacía mucho deporte y se motivaba a los jóvenes para especializarse en determinadas áreas, yo creo que nunca más se van a realizar campeonatos u olimpiadas nacionales de tan alto nivel, pues hoy las universidades son las tumbas de los deportistas", aseveró.

Por esto, el edil lamenta las dificultades con la que hoy se encuentran muchos buenos deportistas, con futuros auspiciosos, para poder competir en torneos nacionales e internacionales. "Prácticamente, deben estar mendigando para poder viajar y terminan sepultados en las universidades, donde tampoco se incentiva mucho la competitividad".

 

OTROS DESAFIOS

Emilio Ulloa además participó en el "Orlando Guaita" en Chile, Odesur, en Iberoamericanos, en dos Mundiales (en Roma y en Francia) y en dos Juegos Olímpicos (Los Angeles y Seúl). Su última competencia fue la de aspirante a concejal en el año 2004, donde obtuvo la segunda mayoría después de Waldo Sankán, sin haber hecho un gran gasto ni una gran campaña. Su mayor respaldo comenta que fue el de las mujeres.

- ¿Cómo y cuando un deportista se convierte en servidor público?

- Desde que estaba en la educación básica y media ya tenía un espíritu solidario y colaborador, organizando todas las actividades del curso, pues me gustaba escuchar a la gente y cooperarle en la medida de lo posible.

En la universidad y después como deportista, siempre estaba ayudando a mis compañeros, por lo que me nombraban como capitán de las distintas selecciones cuando teníamos que viajar a nacionales, sudamericanos y americanos e incluso llegué a ser abanderado en la Olimpiada de Los Ángeles.

Siempre tuve ese espíritu colaborador y solidario y se incrementó aún más cuando cumplí funciones como encargado del Departamento de Deportes de la Municipalidad de Arica hasta el año 2004, pues conocí más de cerca la realidad de la gente y sus necesidades, dedicándome a gestionar soluciones a sus problemas. En la misma Universidad con los alumnos y en mi vida privada con amigos siempre me ha gustado ayudar a la gente.

- ¿Siempre fue de RN?

- Fui simpatizante de RN desde cuando postulé para alcalde en el año 1993, estimulado por el diputado Carlos Valcarce (actual alcalde) y por el senador Julio Lagos. Claro que sin tener ninguna experiencia política y sin haber hecho campaña yo creí que iba a tener el respaldo de los electores por el hecho de haber sido un deportista destacado, pero eso fue un error, porque saqué muy pocos votos (1500) y Santiago Arata arrasó con una gran mayoría de los sufragios, cerca del 80% y por todo lo que había hecho por Arica como integrante de la Junta de Adelanto fue alcalde indiscutido.

Posteriormente y pese a no ser una persona activa en RN me fui metiendo en el partido y hace seis años me inscribí.

-¿Se siente comprometido a apoyar la gestión del alcalde Carlos Valcarce por ser de la misma colectividad?

- Siempre me he sentido comprometido con la gestión del alcalde y siempre lo he apoyado en las iniciativas que lleva adelante, pues cuando la Municipalidad presenta proyectos son para ayudar a la comunidad y eso es lo importante.

Hay concejales que piensan que determinadas funciones como el aseo de las playas o el aseo de la ciudad debe ser efectuado por personas que contrate el municipio como una gran empresa, sin embargo, yo pienso que el municipio no debe ser un ente agrupador de trabajadores, sino más bien debe externalizar sus servicios, porque es más eficiente y ese es el mismo pensamiento del jefe comunal.

-¿No se siente limitado por pertenecer a un partido político?

-No, pero creo que los concejales y las autoridades en general deberían perder su calidad de militantes al momento de ejercer sus funciones porque eso les da libertad para poder opinar y tomar decisiones, porque muchas veces las decisiones se toman como partido. Pero eso no se da en Arica, pues al menos yo he actuado en forma muy libre con el único objetivo de ayudar a la comunidad y a la ciudad.

- ¿Cree que las sesiones de Concejo se han tornado muy polémicas?

- Sí, a mí me gustó mucho cuando empezó a funcionar el actual Concejo Municipal, porque había un ambiente bastante grato y de camaradería y siempre estábamos saliendo a terreno juntos. Lamentablemente "esa amistad" y ánimo de hacer las cosas mancomunadamente se acabó, lo que no significa que no seamos amigos, pero creo que producto de todas las polémicas que se han ido suscitando entre los mismos concejales se ha ido decantando esa unidad.

- ¿No cree que las polémicas le hacen mal al Concejo Municipal?

- Claro, porque a raíz de las polémicas las personas van perdiendo su credibilidad, porque si yo soy amigo tuyo y te cuento un secreto tu después no lo puedes estar divulgando a todo el mundo en la sesión de Concejo Municipal. Al final uno opta por quedarse callado, aislarse, no tener amigos, no confiar en las personas y no tocar ciertos temas porque no tienes seguridad que esa determinada persona se va a quedar callado y peor aún, si se enoja te va a tirar a partir.

 
 
 
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