Usted está en : Portada : Crónica Domingo 8 de enero de 2006

El mismo problema de siempre

La comunidad no toma conciencia del daño que hacen en la desembocadura del Río Lluta

Daniela Pinto

Son varios los ariqueños y extranjeros que llegan a la desembocadura del río Lluta para observar la fauna. Desgraciadamente, quienes acampan en el sector ponen el riesgo el ecosistema.

Nuevamente el sector de la desembocadura del Río Lluta sigue siendo preocupante, pues los trámites que buscan la protección del lugar no han fructificado.

Pero este no es el mayor problema. Lo alarmante es que para algunos ariqueños el tema pareciera no importarles. Porque a pesar de la señalética que indica que al recinto no pueden ingresar vehículos ni campistas, de todas formas lo hacen.

Incluso carabineros y la Gobernación Marítima han efectuado fiscalizaciones, y los ariqueños siguen acampando y bañándose ahí, sin importar la existencia de la fauna que está en la playa.

El ornitólogo, Ronny Peredo hace un llamado para que los veraneantes y ariqueños no tiren los desperdicios a orillas del Río Lluta. "Aves rapaces, como lechuzas y búhos, se comen los papeles y plásticos que contaminan la zona", afirmó.

 

Visitas desde el altiplano

Por estos días se ha visto un fenómeno inusual: Aves del altiplano han volado hasta las costas nortinas, cuando lo habitual es que lo hagan en invierno.

"No es malo que estas aves viajen desde el Lago Chungará hasta Las Machas porque se trata de aves jóvenes que no se aparean", dijo el experto en aves.

Según el ornitólogo, el problema es cuando estas aves se aparean en las costas y depositan sus huevos en la arena o en el pasto. "Las camionetas o autos pueden pasar a llevar la creación de estas aves y la gente no se da cuenta", dijo Peredo.

 

Lo mismo de siempre

Aseguró que es un problema que se viene dando desde hace varios años, pero que favorablemente se ha minimizado con el paso del tiempo. "Pero aún queda por enseñar porque a la población hay que educarla mucho más. Lo importante es que todos los habitantes protejan el sector, y tomen conciencia de lo que significa" , añadió.

Peredo aseguró que la introducción de vehículos aumenta los fines de semana, sumado a que la gente acampa y hace fogatas. Y También la presencia de paseos a caballo y perros van matado a las distintas aves que se observan.

El ornitólogo agregó que históricamente el problema de la desembocadura es la presencia humana lo que causa que las aves se vayan, porque la basura es un elemento peligroso, pues ingieren todo lo que la gente bota.

La Reserva Natural Municipal, permitirá la protección y conservación efectiva del área, pero se requiere de la conciencia de todos los ciudadanos.

 
 
 
Opciones
Volver a la portada Volver a la portada
Enviar este artículo Enviar este artículo
Imprimir sólo texto Imprimir sólo texto