Usted está en : Portada : Opinión Viernes 17 de junio de 2005

Cisnes

Por Iván Contreras R.

A todo Chile ha conmocionado el drama sufrido por los cisnes de cuello negro que habitaban en los extremos humedales de Valdivia y que tuvieron que emigrar de allí por las condiciones inconvenientes en su alimentación. Entonces los cisnes más viejos, y debemos suponer más sabios, recomendaron a la parvada exiliarse en busca de una situación más digna. Desde luego, lo que para esa zona fue un desastre ha sido una bendición para otros lugares en que los acogieron con mucha alegría. Llegaron después de largos vuelos a cuanta porción acuática, lagos, lagunas y ríos del sur y del norte. Lejanos y discretos se han visto en el lago Lanalhue, varias centenas blanquean el horizonte. Sabemos poco de ellos aunque puede generalizarse mucha de su idiosincrasia como aves acuáticas, patos, gansos y cisnes conforman cerca de 225 variedades en el mundo, todos pertenecientes a la familia de aves llamadas anatinae, en latín, palabra cuyo significado es “pato”. Todos tienen patas con membranas interdigitales, adaptadas para nadar. Mientras gansos y cisnes son de colores opacos, blanco, negro o grises, los patos pueden tener plumaje colorido y brillante. Todos poseen en la cola una glándula grasosa con la cual impermeabilizan las plumas. Como muchos seres vivos se han eternizado, los cisnes provienen de tiempos inmemoriales, ya aparecen en los murales egipcios de 1500 años a.C.

Cuando recuerdo al maestro chileno Marco A. Bontá Costa, tengo presente uno de sus cuadros más representativos “Leda”, acompañado como ese desnudo por la gracia de un cisne que no es otro que Zeus convertido en esa ave para acercarse a ella, según la mitología griega.

El cisne es tan hermoso y majestuoso que no es raro que esta ave aparezca en el folclore, en la literatura y el arte de todo el mundo. Habría que recordar a Hans Christian Andersen que nos legó el cuento del Patito Feo y, por otra parte, citar el ballet “El lago de los Cisnes” de Tchaikowsky. En China y el Japón, junto a otras aves acuáticas, el cisne es motivo de ornato y decoración.

Podemos agregar otras características de los cines, la de ser monógamos que conservan a su compañera por toda la vida, si hay que emigrar lo hacen juntos, según las condiciones se reproducirán en cada nueva primavera, regresando al mismo lugar de nidar hasta la muerte de uno de ellos. Con el aumento de la población y los problemas de contaminación, la vida de los cisnes se hace más precaria. Ni pensar que si una especie desaparece ya no podrá ver recuperada, privando a la humanidad el goce espiritual que se recibe al ver a estas aves de las aguas, en el leve y grácil nadar de los cisnes.

 
 
Opciones
Volver a la portada Volver a la portada
Enviar este artículo Enviar este artículo
Imprimir sólo texto Imprimir sólo texto